15 de julio de 2026

Establecer una base europea: lo que sopesa quien se traslada

Para quienes se trasladan a España y no solo compran aquí, la vivienda es una decisión entre varias -residencia, fiscalidad, la forma de una vida-. Una orientación sobre lo que cambia cuando una casa se convierte en una base.

Establecer una base europea: lo que sopesa quien se traslada
Esto es una orientación, no asesoramiento legal ni fiscal, y las normas de inmigración y fiscalidad cambian. Es vigente a julio de 2026; confirme su situación con asesores cualificados.

Algunas de las personas con las que trabajamos no compran una segunda residencia, sino que trasladan una vida. Es una decisión más grande que una compra, y la propiedad es solo una parte. Unas cuantas cosas que conviene entender pronto.

La residencia ha cambiado

El cambio reciente más importante: el programa de residencia por inversión de España -la “Golden Visa”, que durante una década concedía residencia a cambio de una compra de vivienda de quinientos mil euros o más- ha terminado. Se derogó por ley y quedó cerrado a nuevas solicitudes desde el 3 de abril de 2025. Quien solicitara antes de esa fecha conserva sus derechos, pero la vía a la residencia a través de la compra de una vivienda ya no está abierta.

Para los ciudadanos de la Unión Europea esto no cambia nada: pueden vivir en España libremente. Para los demás, la residencia pasa ahora por las vías ordinarias. Dos son habituales: el visado no lucrativo, para quienes tienen medios suficientes y no van a trabajar en España, y el visado de teletrabajo internacional -introducido por la Ley de Startups de 2022- para quienes trabajan a distancia para empresas de fuera del país. Cada uno tiene sus condiciones; lo que importa aquí es solo que las vías existen, y que la compra de una vivienda es ya independiente de la cuestión de la residencia.

Dónde se tributa

Vivir en España y tener una propiedad en España son cosas distintas a efectos fiscales. Por lo general, quien pasa más de 183 días en un año natural en España se convierte en residente fiscal, aunque la residencia también puede derivarse de tener aquí el núcleo principal de sus intereses económicos. España tiene además un régimen especial para quienes se trasladan por trabajo, conocido informalmente como la “Ley Beckham”, que permite a quien cumple los requisitos tributar bajo las normas de no residentes durante un número determinado de años. Los detalles son individuales, y este es justo el tipo de cosa que conviene modelar con un asesor antes de mudarse, no después.

Lo que no aparece en un contrato

Más allá del papeleo, una base se elige por razones más silenciosas: cómo se siente un lugar a lo largo de un año entero y no de unas vacaciones, lo cerca que está de las personas y las ciudades que uno necesita, si una casa seguirá encajando con una vida dentro de cinco años. No son preguntas que responda un anuncio, y son las que más tiempo nos llevan.

Una casa pensada para durar merece elegirse despacio. Si sopesa un traslado a España, será un placer pensarlo con usted, y traer a los asesores que se ocupan del resto.

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